
Faltaban algunos minutos para las seis de la mañana cuando la policía autonómica irrumpió en el edificio central de la Universidad de Barcelona (UB) y desalojó a la cincuentena de estudiantes anti-Bolonia que permanecían encerrados en el recinto desde noviembre. La mayoría no opuso resistencia, aunque unos 16 se enfrentaron a los agentes.
A partir de ahí, se encadenaron los enfrentamientos entre policía y anti-Bolonia y el centro de Barcelona se convirtió en un auténtico campo de batalla. La dura jornada se saldó con seis detenidos (tres por desorden público y otros tres por atentado contra los agentes de seguridad), 16 estudiantes denunciados (9 por falta de desobediencia y otros 7 por delito de desobediencia) y una veintena de heridos, once de ellos Mossos d´Esquadra -uno de ellos grave-. Los periodistas tampoco salieron indemnes. Varios fueron golpeados por los agentes y algunos requirieron atención médica, lo que motivó la denuncia del Colegio de Periodistas de Cataluña. La consejería de Interior replicó a las acusaciones y apuntó que la actuación fue «proporcionada».
Cuarto desalojo en una semana El desalojo de ayer es el cuarto en menos de una semana -desde el viernes se han registrado tres en la Universidad Pompeu Fabra- en Cataluña. Cuando los Mossos entraron en el vestíbulo de la UB, los estudiantes estaban durmiendo, por lo que apenas tuvieron tiempo para recoger sus enseres antes de abandonar el lugar.
Una vez desocupado el espacio, la policía franqueó la entrada a la universidad y obligó a desalojarla por completo como medida preventiva, acción que fue censurada por algunos profesores y miembros del personal de administración. Un grupo de los desalojados permanecieron frente a la UB. Allí acudieron también estudiantes de otras facultades como medida de apoyo. Los concentrados cortaron la Gran Vía en plena hora punta y la policía autonómica actuó de nuevo.
Algunos de los estudiantes reaccionaron a la carga arrojando sillas, piedras y otros objetos del mobiliario urbano los agentes. El resultado fueron tres detenidos y varios heridos. Sobre las 12.00 horas, otra concentración reunió en el mismo punto a 500 estudiantes, que intentaron entrar en la UB de nuevo, lo que forzó la segunda carga. Al grito de «Somos estudiantes, no delincuentes» los concentrados se dispersaron con la intención de retomar la protesta, aunque unas manzanas más arriba, en la sede de Universidades, que fue escenario del tercer enfrentamiento. Allí se amplió la lista de heridos. Mientras policía y estudiantes medían sus fuerzas, los rectores hacían frente común ante los alborotadores.
El colofón de la larga jornada de protestas fue una manifestación que reunió a miles de personas por el centro de la ciudad. No hubo cargas, aunque sí algunos enfrentamientos entre agentes y estudiantes. CiU y PP pidieron explicaciones al consejero de Interior, Joan Saura, que no dio la cara.
Diario ABC, que cuenta lo que quiere y es lamentable. Claro que hubo cargas policiales, sólo hay que ver las imagenes donde se ven como agreden brutalmente a estudiantes, periiodistas e incluso un niño de 10 años. Una vez más queda reflejado que los medios de comunicación en esta democracia son como las pistolas en la dictadura.
Paz y resistencia herman@s
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